Yazmín Salazar

Lo que tienes que saber

  • El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST, 2022) señala que la forma infecciosa del parásito son los ooquistes esporulados, los cuales se liberan en las heces de los individuos infectados y requieren de días en el ambiente para volverse infecciosos, contaminando suelo, fuentes de agua y hortalizas regadas con aguas residuales.
  • en los campos agrícolas, en la calidad del agua de riego, en el adecuado tratamiento de las aguas residuales, en las buenas prácticas de cosecha y en la transportación de los alimentos.
  • A esto se suma el contexto actual de cambio climático en el que vivimos, que trae consigo precipitaciones extremas e inundaciones que incrementan el riesgo de arrastre de contaminantes hacia los cuerpos de agua, los suelos y, por lo tanto, los cultivos agrícolas.

Introducción

Recientemente el gobierno de México emitió un aviso ante el brote de ciclosporiasis registrado en Estados Unidos. Esto, sumado a las notas periodísticas sobre tres supuestos casos registrados en el país, ha generado inquietud entre la población. Es importante mencionar que, aunque no existe evidencia pública de dicho brote masivo, el comunicado de las autoridades nos invita a reflexionar sobre las enfermedades transmitidas por alimentos y agua contaminados con parásitos.

El protozoario Cyclospora cayetanensis, es un parásito cuya transmisión se relaciona estrechamente con las condiciones ambientales, la calidad del agua de riego y las prácticas de higiene en la cadena de producción de alimentos.

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El parásito y su acción en el organismo

De acuerdo con García Dávila y Rivera Fernández (2017), el protozoario Cyclospora cayetanensis es un parásito intracelular obligado, que se caracteriza por presentar una estructura celular exclusiva que les permite adherirse, penetrar e invadir las células huésped para infectarlas.

El ciclo de vida de este microorganismo se da dentro de los enterocitos (células epiteliales que recubren el intestino), destruyendo las vellosidades intestinales y produciendo diarrea acuosa que puede volverse crónica. De igual forma, pueden presentarse síntomas como náuseas, fatiga y dolor abdominal, los cuales se agravan en personas inmunocomprometidas.

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¿Cómo ocurre el contagio y cuál es el tratamiento?

Cabe resaltar que la ciclosporiasis no se contagia directamente de persona a persona. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST, 2022) señala que la forma infecciosa del parásito son los ooquistes esporulados, los cuales se liberan en las heces de los individuos infectados y requieren de días en el ambiente para volverse infecciosos, contaminando suelo, fuentes de agua y hortalizas regadas con aguas residuales.

Las personas con un sistema inmunitario sano suelen recuperarse sin necesidad de ningún tratamiento. En cambio, quienes tienen el sistema inmunitario comprometido requieren tratamiento médico específico, siendo trimetoprim con sulfametoxazol el medicamento usado la mayoría de las veces.

Reflexión ambiental

La ciclosporiasis pone sobre la mesa la relación estrecha entre la salud humana y el cuidado del medio ambiente. Al analizar el comportamiento de este y otros patógenos, comprendemos que la salud no inicia o termina en el consultorio ni cuando caemos enfermos. La cadena de prevención comienza mucho antes: en los campos agrícolas, en la calidad del agua de riego, en el adecuado tratamiento de las aguas residuales, en las buenas prácticas de cosecha y en la transportación de los alimentos.

A esto se suma el contexto actual de cambio climático en el que vivimos, que trae consigo precipitaciones extremas e inundaciones que incrementan el riesgo de arrastre de contaminantes hacia los cuerpos de agua, los suelos y, por lo tanto, los cultivos agrícolas.

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Más que generar una alarma, el aviso de las autoridades sanitarias representa una oportunidad para recordar que la prevención de las enfermedades transmitidas por alimentos y bebidas, depende tanto de la ciencia médica como de la gestión ambiental. Proteger nuestras fuentes de agua y suelos garantiza prácticas agrícolas seguras y fortalece la higiene alimentaria. Estas son acciones que nos benefician a todos como sociedad.

Referencias

Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. (2022, 6 de abril). Cyclospora cayetanensis – Parásito – Agentes biológicos. BASEBiO. https://www.insst.es/agentes-biologicos-basebio/parasitos/cyclospora-cayetanensis
García Dávila, P. y Rivera Fernández, N. (2017). El ciclo biológico de los coccidios intestinales y su aplicación clínica. Revista de la Facultad de Medicina, 60(6), 40-46. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0026-17422017000600040&lng=es&tlng=es [1]

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