Lo que tienes que saber

  • Según un análisis de Hábitat para la Humanidad, citado por El Economista, en México hay cerca de 28 millones de viviendas levantadas poco a poco, casi nueve de cada diez sin crédito, y terminar una casa así puede tomar hasta veinte años.
  • Una cimentación que no se calculó para el segundo piso, una columna que quedó chica o un drenaje que no se trazó para el baño de arriba no se notan el día que se construyen, pero se pagan después.
  • Si vas a construir poco a poco, el primer gasto que conviene hacer es el que no se ve, es el de contar con un proyecto que contemple la totalidad de lo planeado.

Todos hemos visto esas casas con las varillas de fuera en la azotea, esperando la construcción de un segundo nivel. Y todos conocemos a alguien que en algún momento ha dicho: “Cuando junte para el segundo piso, vemos cómo le hacemos”. El problema es que, cuando llega ese momento, muchas veces descubren que nadie pensó cómo hacerlo, solo pensaron en el momento de construir la planta baja, pero sin tener idea de cómo quedaría el resto de la vivienda.

Construir poco a poco

Construir por etapas no es una rareza, es la regla. Según un análisis de Hábitat para la Humanidad, citado por El Economista, en México hay cerca de 28 millones de viviendas levantadas poco a poco, casi nueve de cada diez sin crédito, y terminar una casa así puede tomar hasta veinte años. La mayoría de las familias construye su patrimonio con lo que va juntando, un cuarto a la vez; y muchas veces comenzando con un lote sin los servicios básicos.

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Eso merece respeto, pero también merece información. Veinte años es mucho tiempo para depender de decisiones tomadas a ciegas. Una cimentación que no se calculó para el segundo piso, una columna que quedó chica o un drenaje que no se trazó para el baño de arriba no se notan el día que se construyen, pero se pagan después. Y se pagan caro, porque corregir implica romper lo que ya estaba terminado, a veces con la familia viviendo dentro.

Contar con un proyecto básico

Lo que sale caro no es el ingeniero o el arquitecto, sino la falta de uno. Un proyecto básico, un estudio de suelo y alguien que revise la estructura son una parte pequeña del costo de una casa. En cambio, una demolición, un refuerzo o una reparación de fondo pueden consumir el ahorro de años. Saltarse el plano ahorra poco y por poco tiempo.

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Construir por etapas funciona

Tampoco se trata de construir todo de golpe. Se puede dejar el segundo piso para después, siempre que la cimentación y las columnas ya estén listas para recibirlo. Se puede avanzar un cuarto a la vez, siempre que las instalaciones estén pensadas desde el principio. Construir por etapas funciona cuando las etapas forman parte de un plan. Y con ese plan en mano, hasta el maestro de obra trabaja mejor, porque sabe qué sigue y no tiene que adivinar.

El tema de la seguridad

En un país donde los sismos son parte de la vida, una estructura improvisada puede aguantar años y fallar justo cuando más se necesita.

Si vas a construir poco a poco, el primer gasto que conviene hacer es el que no se ve, es el de contar con un proyecto que contemple la totalidad de lo planeado.

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