Lo que tienes que saber

  • El suelo utilizado en el estudio no fue un material preparado artificialmente, fue obtenido de un sitio real de construcción de pilotes perforados en Ningbo, China.
  • Los bloques elaborados con suelo excavado mostraron incrementos de entre 20 y 80 por ciento en su resistencia a la compresión después de los ciclos de humedecimiento y secado, particularmente aquellos con mayor contenido de suelo excavado.
  • El estudio también encontró que el uso de materiales reciclados puede contribuir a disminuir la utilización de terrenos y el consumo de materias primas naturales.

Cada vez que se construye una vivienda, un edificio o un espacio público, hay algo que inevitablemente sale del terreno, es la tierra. Una parte puede utilizarse para rellenos o nivelaciones, pero grandes cantidades terminan cargadas en camiones y trasladadas lejos de la obra. Lo que para la construcción representa un material que debe retirarse, también puede representar una oportunidad que pocas veces se aprovecha.

Estudios realizados

Una investigación científica reciente estudió precisamente esta posibilidad, utilizar suelo excavado y agregados provenientes de concreto reciclado para fabricar bloques de concreto. El suelo utilizado en el estudio no fue un material preparado artificialmente, fue obtenido de un sitio real de construcción de pilotes perforados en Ningbo, China. Los investigadores analizaron sus propiedades físicas y mecánicas, su resistencia al agua y su comportamiento después de ciclos de humedecimiento y secado.

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Los resultados son interesantes. Los bloques elaborados con suelo excavado mostraron incrementos de entre 20 y 80 por ciento en su resistencia a la compresión después de los ciclos de humedecimiento y secado, particularmente aquellos con mayor contenido de suelo excavado. El estudio también encontró que el uso de materiales reciclados puede contribuir a disminuir la utilización de terrenos y el consumo de materias primas naturales.

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Pero sería un error concluir que toda la tierra que sale de una excavación puede convertirse directamente en bloques. No es así. Cada suelo tiene características diferentes y antes de reutilizarlo es necesario conocer su composición, granulometría, humedad, presencia de arcillas y otras propiedades. Además, cualquier elemento destinado a una construcción real debe cumplir con los requisitos técnicos y normativos correspondientes.

Entonces, ¿podría funcionar en México?

Creo que sí, al menos vale la pena estudiarlo. Pensemos, por ejemplo, en la construcción de un parque público.

Una alternativa sería analizar una parte de ese material y, si sus características lo permiten, transformarlo en bloques para jardineras, bardas, pequeños módulos, muros divisorios u otros elementos del propio espacio público.

En lugar de preguntarnos solamente cuánto costará retirar la tierra de una obra, deberíamos comenzar a preguntarnos cuánto valor podemos recuperar de ella.

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La construcción del futuro probablemente no será aquella que simplemente genere menos residuos, sino aquella que aprenda a convertir sus propios residuos en nuevos recursos.

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