Lo que tienes que saber

  • Escribo estas líneas desde mi amado lugar de retiro temporal en el corazón del Valle del Mezquital, y dada la necesidad apremiante que me invade, de leer y escribir en serenidad y paz, hoy les comparto una breve descripción de lo que significa leer por puro placer, y también de lo que esta práctica puede aportar a nuestra vida.
  • En la lectura por placer, elegir un libro es ejercicio de libertad, el tiempo dedicado a su lectura también, y tendremos derecho a continuarla, posponerla, retomarla o incluso suspenderla y cambiar el material de lectura, eso es parte de los derechos inalienables de toda persona lectora por elección propia.
  • De cada lector o lectora, depende hacer placentero el momento de la lectura, mientras se disfruta de una cuidada selección de música para crear un ambiente agradable, disponiendo esmeradamente de nuestro rinconcito íntimo para una lectura tranquila, el sillón predilecto, una frazada en momentos de frío o una terraza luminosa y fresca en tiempos de calor, o inclusive leer durante un viaje.

Escribo estas líneas desde mi amado lugar de retiro temporal en el corazón del Valle del Mezquital, y dada la necesidad apremiante que me invade, de leer y escribir en serenidad y paz, hoy les comparto una breve descripción de lo que significa leer por puro placer, y también de lo que esta práctica puede aportar a nuestra vida.

Muchas obras literarias resultan apasionantes, despiertan pensamientos, imaginación, emociones y conocimientos que van directamente a los receptáculos del intelecto y el corazón. En la lectura por placer, elegir un libro es ejercicio de libertad, el tiempo dedicado a su lectura también, y tendremos derecho a continuarla, posponerla, retomarla o incluso suspenderla y cambiar el material de lectura, eso es parte de los derechos inalienables de toda persona lectora por elección propia.

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Los libros pueden cautivarnos y atraparnos, elevar nuestro espíritu o llevarnos a la vorágine de sentimientos con cada línea, ya sea con acontecimientos reales o imaginarios, sueños y realidades, eventos que nos impregnan de una sensación de plenitud, cuando alcanzamos el momento cumbre de alguna obra.

Leer por placer, es hacerlo por voluntad propia, sin ningún tipo de obligación laboral o académica, es solamente por el gusto de leer.

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La lectura nos puede hacer sentir cercanos a escritores/as, personajes, lugares, anécdotas. Podemos elegir libros y autores, clásicos, contemporáneos, géneros, complicados con temas elevados, o sencillos ágiles de asimilar, adentrarnos en narraciones o florecer en conocimientos útiles para transitar por esta gran aventura que es la vida.

Leer amplía nuestro acervo cultural y criterio, fortalece nuestra opinión y nos permite intercambiar con otras personas, recomendaciones bibliográficas.

De cada lector o lectora, depende hacer placentero el momento de la lectura, mientras se disfruta de una cuidada selección de música para crear un ambiente agradable, disponiendo esmeradamente de nuestro rinconcito íntimo para una lectura tranquila, el sillón predilecto, una frazada en momentos de frío o una terraza luminosa y fresca en tiempos de calor, o inclusive leer durante un viaje.

Los libros son aliados valiosos en antesalas, convalecencias, en momentos de soledad, y posiblemente esa intimidad literaria resulte evocadora, con un aromático café, una copa de vino o una taza de té de jazmín, toronjiles, canela o cedrón, que harán sublime ese momento único, solo por el deleite de leer.

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