Lo que tienes que saber
- , organización con más de 15 años de experiencia en regeneración ambiental y social, impulsa proyectos de bioconstrucción, permacultura, agroecología y ecotecnologías, particularmente en comunidades rurales y zonas del Valle del Mezquital, a través de iniciativas que combinan conocimientos tradicionales, ciencia, participación comunitaria y diseño sustentable.
- En medio de los desafíos ambientales que enfrenta el sector de la construcción, las tecnologías amigables con la naturaleza comienzan a cobrar relevancia como una alternativa para reducir impactos, aprovechar los recursos locales y generar espacios más adaptados a las condiciones de cada territorio.
- Estudios de ciclo de vida muestran que algunos sistemas de construcción con tierra y materiales naturales pueden reducir hasta 91% las emisiones incorporadas y entre 62% y 71% la energía necesaria para producir determinados sistemas de muros, mientras que en regiones semiáridas se han documentado reducciones de entre 29% y 55% en la demanda energética frente a soluciones convencionales.
En Hidalgo se fortalece el uso de tecnologías amigables con el medio ambiente en la construcción, con iniciativas que recuperan técnicas tradicionales combinadas con innovación para reducir el impacto ambiental.
En el estado de Hidalgo, OmniUnity A.C., organización con más de 15 años de experiencia en regeneración ambiental y social, impulsa proyectos de bioconstrucción, permacultura, agroecología y ecotecnologías, particularmente en comunidades rurales y zonas del Valle del Mezquital, a través de iniciativas que combinan conocimientos tradicionales, ciencia, participación comunitaria y diseño sustentable.
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En medio de los desafíos ambientales que enfrenta el sector de la construcción, las tecnologías amigables con la naturaleza comienzan a cobrar relevancia como una alternativa para reducir impactos, aprovechar los recursos locales y generar espacios más adaptados a las condiciones de cada territorio.

Aunque su trabajo no es ampliamente conocido dentro del estado, la organización ha participado en proyectos y redes de alcance internacional relacionados con la permacultura, la agroecología, la bioconstrucción y el desarrollo de comunidades resilientes.
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Su propuesta parte de una idea central: construir no tiene que significar necesariamente deteriorar el entorno. Por el contrario, materiales naturales y tecnologías apropiadas pueden integrarse al diseño de viviendas y otros espacios para aprovechar las condiciones del territorio y disminuir la presión sobre los ecosistemas.
DATO: Estudios de ciclo de vida muestran que algunos sistemas de construcción con tierra y materiales naturales pueden reducir hasta 91% las emisiones incorporadas y entre 62% y 71% la energía necesaria para producir determinados sistemas de muros, mientras que en regiones semiáridas se han documentado reducciones de entre 29% y 55% en la demanda energética frente a soluciones convencionales.
Construir con tierra, paja y materiales naturales
La bioconstrucción constituye una de las principales líneas de trabajo de OmniUnity. Esta práctica recupera técnicas como el adobe y el bahareque, al tiempo que incorpora alternativas contemporáneas como las pacas de paja, el ferrocemento y diversas ecotecnologías.

Además de los sistemas constructivos, el enfoque contempla soluciones relacionadas con el agua y la energía, entre ellas la captación de lluvia, el saneamiento ecológico y sistemas energéticos alternativos.
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La organización plantea que estas herramientas pueden adaptarse a las necesidades de comunidades rurales y proyectos independientes, particularmente cuando se utilizan materiales disponibles localmente y se considera el contexto climático, social y ambiental de cada región.
Una trayectoria vinculada con Hidalgo
Uno de los antecedentes destacados de OmniUnity en el estado fue su participación en la generación del decreto del Instituto Bicentenario de Permacultura en Hidalgo, iniciativa que buscó establecer un referente institucional y educativo para el desarrollo sustentable.

Asimismo, la organización participó como agencia de gestión de la innovación y de desarrollo rural en zonas áridas, con trabajo en 14 municipios de Hidalgo.
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Su experiencia también se extendió a procesos de reconstrucción posteriores a los sismos de 2017 y 2018. Como integrante de BioReconstruye México, colaboró en la construcción de viviendas mediante materiales naturales en comunidades afectadas y con recursos limitados de Chiapas, Oaxaca, Estado de México y Puebla.
Estos proyectos colocaron a la bioconstrucción como una herramienta que, además de considerar el impacto ambiental, puede contribuir a atender necesidades sociales y de vivienda.
Menor consumo energético del edificio: en distintos climas, los sistemas naturales analizados presentaron reducciones de entre 27% y 73% en la demanda energética total, dependiendo del clima y del sistema constructivo. En zonas semiáridas, como referencia particularmente relevante para Hidalgo, el estudio reportó reducciones de 29% a 55% frente a sistemas convencionales.
De las comunidades rurales a las ecoaldeas
El trabajo de OmniUnity no se limita a la construcción. La organización desarrolla programas de educación ambiental y regenerativa, agroecología, soberanía alimentaria, desarrollo comunitario y diseño de proyectos socioambientales.

Su experiencia internacional incluye intercambios y colaboración con comunidades de México, Brasil, Colombia, Alemania y Francia, dentro del movimiento internacional de ecoaldeas y en articulación con la Global Ecovillage Network (GEN).
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Entre las experiencias en las que ha participado se encuentran procesos en Schloss Tempelhof, Alemania, y el Instituto Bioregional do Cerrado, en Brasil. En México también ha acompañado iniciativas de ecoaldeas y comunidades en estados como Hidalgo, Oaxaca, Nuevo León y Chihuahua.
La organización además forma parte de la Red Global de Ecoaldeas y ha participado en la coordinación en México del Consejo de Asentamientos Sustentables de América Latina (CASA México).
Capacitación para impulsar la construcción sustentable en Hidalgo
Como parte de esta estrategia de formación, el próximo 29 y 30 de agosto se realizará en el Centro Ecológico Regenerativo JOHÑE, en Santiago de Anaya, Hidalgo, el taller “Construcción Ecológica y Sustentable”, dirigido a personas interesadas en conocer y aplicar técnicas de bioconstrucción.
Durante dos días, los participantes podrán acercarse de manera práctica a sistemas como adobe, bahareque, pacas de paja, ferrocemento y ecotecnologías, con la posibilidad de trasladar los conocimientos adquiridos a una vivienda, terreno o proyecto propio.
El programa contempla una modalidad presencial los días 29 y 30 de agosto, con práctica directa, materiales y trabajo colectivo, así como una modalidad en línea el 29 de agosto, enfocada en las bases de los sistemas constructivos y las ecotecnologías.
Hacia un modelo regenerativo
La apuesta de OmniUnity se inscribe en un proyecto más amplio denominado “El Cambio que Viene”, con el que la organización busca impulsar una transición hacia estilos de vida regenerativos, soberanía alimentaria, salud integral y nuevas formas de diseñar los asentamientos humanos en relación con los ecosistemas.
En Hidalgo, donde existen comunidades con una larga tradición de aprovechamiento de recursos naturales y conocimientos constructivos locales, este tipo de propuestas abre una discusión sobre la posibilidad de combinar la herencia cultural con herramientas contemporáneas para enfrentar los retos ambientales.
Más que recuperar técnicas del pasado, la bioconstrucción plantea reinterpretarlas y combinarlas con nuevas tecnologías para desarrollar espacios que respondan a las condiciones del territorio.
Así, desde el Valle del Mezquital y otras regiones de Hidalgo, el impulso a las ecotecnologías representa una oportunidad para que la construcción deje de verse únicamente como una actividad de transformación del suelo y se convierta también en una herramienta de regeneración ambiental, fortalecimiento comunitario y adaptación al futuro.
La construcción natural presenta un 75% menos impacto climático con tierra: una evaluación de ciclo de vida sobre construcción con cob —tierra mezclada con fibras naturales— encontró una reducción de 75% a 82% en los impactos asociados al cambio climático frente a sistemas convencionales comparables. Su producción requirió apenas 18% a 38% de la energía utilizada por las alternativas analizadas.
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