Lo que tienes que saber

  • Originario de Santiago Papasquiaro, Durango, Revueltas pertenece a esa generación que entendió que la música mexicana podía dejar de ser únicamente una representación folclórica para convertirse en una obra artística moderna, compleja y universal.
  • Su muerte tuvo incluso una coincidencia trágica, el mismo 5 de octubre de 1940 se estrenó en México El renacuajo paseador, una obra coreográfica realizada con música suya, mientras Revueltas moría.
  • Tomó el ruido, el ritmo, la calle y la identidad de un país y los convirtió en música que todavía, más de ocho décadas después, suena absolutamente viva.

El 5 de octubre de 1940 murió, en Ciudad de México, Silvestre Revueltas, a los 40 años, víctima de una bronconeumonía. Murió joven, pero dejó una obra que modificó para siempre la manera de escuchar a México.

Originario de Santiago Papasquiaro, Durango, Revueltas pertenece a esa generación que entendió que la música mexicana podía dejar de ser únicamente una representación folclórica para convertirse en una obra artística moderna, compleja y universal.

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Su catálogo fue relativamente breve y se concentró principalmente en la década de 1930, pero su impacto fue enorme. Sensemayá, Janitzio, Redes, Cuauhnáhuac, Esquinas, Ventanas y La noche de los mayas forman parte de una producción que la crítica especializada considera fundamental para la música mexicana del siglo XX.

Su música no buscó maquillar a México. Incorporó ritmos populares, sonidos callejeros, tradiciones indígenas, ambientes urbanos y elementos de la cultura mexicana dentro de estructuras de concierto. Por eso su sonido resulta tan particular: áspero, dinámico, irreverente y profundamente mexicano.

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Sensemayá, compuesta en 1938 a partir del poema del cubano Nicolás Guillén, terminó convirtiéndose en una de sus piezas más conocidas. Ha sido interpretada bajo la dirección de figuras como Leopold Stokowski, Leonard Bernstein, Eduardo Mata, Esa-Pekka Salonen y Gustavo Dudamel.

También llevó su lenguaje al cine. Escribió la música de Redes y La noche de los mayas, consolidándose entre los primeros compositores mexicanos que desarrollaron una relación importante con el cine sonoro.

Su muerte tuvo incluso una coincidencia trágica, el mismo 5 de octubre de 1940 se estrenó en México El renacuajo paseador, una obra coreográfica realizada con música suya, mientras Revueltas moría.

Murió antes de cumplir los 41, pero su música sobrevivió.

Revueltas no necesitó copiar a Europa para demostrar que México podía hablar desde una orquesta. Tomó el ruido, el ritmo, la calle y la identidad de un país y los convirtió en música que todavía, más de ocho décadas después, suena absolutamente viva.

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